Los bacteriófagos y su importancia en el control biológico de enfermedades

Los bacteriófagos son agentes capaces de mantener un control biológico de enfermedades. Son muy importantes para el ecosistema, pero también muy difíciles de detectar, caracterizar, aislar y manejar. Pese a ello, se han trabajado distintas formas para obtenerlos y así sacar provecho de sus beneficios para las industrias. 

Ante la amenaza de la resistencia a los antibióticos, los bacteriófagos se posicionan como una opción natural que, de forma selectiva, se encargan de eliminar a los agentes infecciosos. ¿Te interesa conocer cómo funcionan y cómo se utilizan en la industria? Sigue leyendo este artículo. 

Bacteriófagos para el control biológico de enfermedades  

Los bacteriófagos, también conocidos como fagos, tienen el poder de atacar selectivamente las bacterias. Gracias a esto la industria ha reconocido su gran valor, siendo utilizados para tratar de forma natural las enfermedades. 

En la actualidad son empleados para controlar biológicamente a los patógenos responsables de causar enfermedades en plantas y animales. De forma natural los fagos se “comen” a los agentes patógenos dañinos. Así, sin el uso de químicos contaminantes, se logra mantener la sanidad de los animales de engorda y también de plantaciones de cultivo. 

La biotecnología ha jugado un papel importante en la detección, caracterización y manejo de los fagos. Si bien se encuentran en el entorno natural, el control biológico los conduce a que cumplan con su función requerida. 

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¿Por qué usar bacteriófagos para el control de enfermedades?

Uno de los grandes problemas de salud que hay en el mundo es la resistencia a los antibióticos (RAM). Tanto para el tratamiento de enfermedades humanas, de animales y de plantas, se utilizan estos medicamentos para eliminar patógenos. Sin embargo, se ha descubierto que al combatirlas, estas idean sus propias estrategias para sobrevivir y generar resistencia. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado a la RAM como un problema mundial. Esta resistencia producida naturalmente deja obsoleto los tratamientos antibióticos actuales que buscan combatir enfermedades humanas, de animales y plantas. 

Ante este escenario, la producción de fagos -al ser un agente natural- se instala como una solución para tratar las enfermedades de forma natural, sin la repercusión negativa de los antibióticos. Con procedimientos biotecnológicos como la bioproducción se pueden extraer y producir bacteriófagos para el control biológico de enfermedades.

Biorreactores y bioproducción

La bioproducción proporciona a los fagos características funcionales para cumplir con un fin determinado. Este desarrollo se aplica por medio de biorreactores, contenedores con la capacidad de controlar factores biológicos, estimulando el crecimiento y desarrollo de este agente. 

Es así como la bioproducción se concentra en distintas etapas. En primer lugar está la etapa de crecimiento celular, en donde se obtiene una gran biomasa. Luego se procede a la etapa de eclosión del fago, donde su número estará determinado por la cantidad de biomasa. Finalmente para la etapa de recolección se utilizan biorreactores. Estos equipos cilíndricos contribuyen a disminuir la aparición de bacterias resistentes a los bacteriófagos, dando como resultado un producto mucho más efectivo.

Lo importante es que los biorreactores proporcionen las óptimas condiciones de cultivo para los bacteriófagos, manteniendo controlados los parámetros a modo de que el proceso se desarrolle de forma óptima, sin alteraciones del sistema y lo más productivo posible.

Bacteriófagos para el control de enfermedades en aves de corral

Una de las industrias que se ha visto beneficiada del uso de bacteriófagos son las avícolas. Mediante una estrategia alimentaria, han logrado combatir la presencia de patógenos como el virus de  la Salmonella la bacteria Campylobacter, que pueden llegar a producir enfermedades como la de pullorosis, intoxicaciones, diarrea entre otros problemas de salud que pueden afectar al humano por el consumo de carne animal o de productos derivados de ellos. 

Los bacteriófagos son administrados a estos animales como aditivos alimenticios de forma oral. El rol de este agente es proteger el ecosistema gastrointestinal de las aves. Así, aportando a mejorar de manera natural sus procesos metabólicos y digestivos. 

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Producción de bacteriófagos  en Neobiotec

Nuestras líneas de investigación contemplan el entregar soluciones biotecnológicas a las industrias. Somos pioneros en Chile en  el desarrollo de bacteriófagos usados como aditivos alimenticios para las aves de corral. Nuestro producto NeoPhage-S -creado a base de bacterófagos- elimina de forma selectiva la proliferación de enfermedades causadas por la presencia de Salmonella y Campylobacter.

Sin embargo, nuestro trabajo no termina ahí. Como empresa de I+D nos encontramos ampliando el espectro de control para patógenos mediante el uso de bacteriófagos. Actualmente se está trabajando en el desarrollo de fagos para el control de la listeria, bacteria que se puede encontrar en productos que deban almacenarse a bajas temperaturas y en las superficies que contengan dichos alimentos como mesones o frigoríficos.

Si gustas conocer más sobre nuestros servicios y productos, contáctanos. También puede conocer más sobre nuestros proyectos en el blog del sitio web

2022-08-24T19:35:18+00:00junio 29, 2022|Datos Neobiotec|